La técnica no es controlar la voz. Es permitir que el cuerpo sostenga el sonido con claridad y sin interferencias.
La voz no nace del resultado. La voz es el resultado mismo de una acción bien organizada.
Desde esa acción, la voz aparece como consecuencia natural y se proyecta al exterior con libertad, continuidad y presencia.
La base de este trabajo es la técnica italiana tradicional, enraizada en el bel canto, entendida como una estructura sólida y funcional del canto.
Esta tradición proporciona los principios necesarios para una emisión clara, continua y eficiente, y constituye el punto de partida de toda la labor docente.
Sobre este fundamento se integran miradas pedagógicas y conocimientos más actuales, siempre al servicio del desarrollo vocal, de la naturalidad del gesto y del sentido expresivo.
El trabajo se centra en el gesto vocal como una acción integrada de cuerpo, intención y dirección expresiva.
La técnica belcantista proporciona la estructura necesaria para que el gesto vocal sea libre, continuo y eficiente, sin rigidez ni control del resultado.
La respiración, el apoyo y la emisión se organizan desde una dirección clara y funcional, permitiendo que la voz aparezca como consecuencia de una acción consciente y se proyecte al exterior con naturalidad.