La técnica organiza la acción para que el cuerpo sostenga el sonido con claridad y sin interferencias.
La voz es el resultado de una acción bien organizada.
Desde esa acción, la voz aparece como consecuencia natural y se proyecta al exterior con libertad, continuidad y presencia.
La base de este trabajo es la técnica italiana tradicional,
enraizada en el bel canto
como estructura sólida y funcional del canto.
Esta tradición aporta los principios
para una emisión clara, continua y eficiente,
y constituye el punto de partida del trabajo docente.
Sobre este fundamento se integran miradas pedagógicas y conocimientos más actuales, al servicio del desarrollo vocal, de la naturalidad del gesto y del sentido expresivo.